-que te pasa?
-nada
Nunca me pasa "nada" pero no todos los "nada" significan "algo"
sábado, 6 de diciembre de 2014
sábado, 29 de noviembre de 2014
Cuando solo sabes huir
Sabes que no es la mejor opción. Sabes, de hecho, que es la peor opción, pero aun así es lo único que puedes hacer, es lo único de lo que eres capaz y entonces huyes y al hacerlo te condenas a ti mismo a una cadena de sufrimiento, a una caída sin fin, a un circulo vicioso en el que huyes del sufrimiento y sufres por huir. te cierras a ti mismo todas las salidas, todas las soluciones quedan atrás y cuanto mas huyes sabes que mas difícil te sera volver pero aun así no puedes dejarlo.
sábado, 22 de noviembre de 2014
De vuelta en la mazmorra
¿Alguna vez te quedaste dentro del coche mientras echaban gasolina? Seguramente nunca te paraste a escuchar el sonido del combustible entrando en el deposito pero es similar al latido de un corazón, terroríficamente similar para alguien a quien un sonido puede traerle mil recuerdos. Ser
trasladado bruscamente por la mente nunca es bueno, no sabes donde vas a
caer y te pierdes, andas erráticamente de recuerdo en recuerdo
intentando salir a flote de nuevo pero cada recuerdo malo te lleva a uno
peor y entras de vuelta en el bucle que creías haber abandonado y giras
y giras sin control, de vuelta en la mazmorra.
miércoles, 12 de marzo de 2014
La libélula de Jonathan
Una
preciosa libélula de fuertes colores chillones revoloteaba observando, desde el
andén, los trenes llegar. Un enorme vagón lleno de luces y letreros luminosos
pasó veloz frente a ella y, al fin, su tren llegó.
Por
la ventana veía campos y ríos de chocolate, luces y letreros luminosos y un
caleidoscópico cielo lleno de leones, todo se movía de un lado a otro sin
lógica alguna, cambiaba de tamaño, de color, de forma… sin control y la
libélula se agitaba nerviosa por llegar a su destino.
El
tren se detuvo y ella salió y se adentró en la tienda, completamente a oscuras,
las únicas luces eran miles de cuchillos fluorescentes que flotaban por todas
partes, cada uno de un color y una forma absolutamente únicos.
La
libélula quedó inmóvil en el aire, el silencio lo invadió todo. Parecía que la
oscuridad se cerraba cada vez más, como si quisiera engullirlo todo. De pronto
un suave y lejano zumbido apareció, rápidamente fue creciendo, se acercaba. Y
millones de escarabajos de luminosos colores invadieron en cuestión de
milésimas todo el lugar, llenándolo todo de ruido y luz, haciendo retroceder la
oscuridad y el silencio de aquella extraña tienda.
lunes, 10 de marzo de 2014
Sueños y pesadillas
Sueño que estoy en la playa. Sueño con nuestra casa en la playa.
Sueño que vivimos juntos.
Sueño contigo.
Sueño con ella.
Sueño que vivo sola. Sueño que me quedo sola.
Sueño con las cosas que quiero hacer. Sueño con las cosas que nunca haría.
Sueño que recupero la cordura. Sueño que la pierdo del todo.
Sueño con dejar de soñar despierta. Sueño con dejar de soñar.
Sueño con dejar de soñar en idiomas que desconozco.
Sueño con conocer los idiomas en los que sueño.
Sueño con dejar de soñar en idiomas que desconozco.
Sueño con conocer los idiomas en los que sueño.
Sueño con dolor y con placer.
Sueño que nunca te conocí.
Sueño... despierta
sábado, 1 de febrero de 2014
Indescifrable
Sabia que debía poner en orden sus sentimientos, sabía que aquello no podía seguir siendo tan inestable, pero aun así... no era tan fácil, por alguna razón no podía internarse en su propia mente, no sabia que era lo que la preocupaba, cuando lloraba no era capaz de vislumbrar la razón, y de alguna manera aquello la estaba destruyendo, desde su interior,y era una destrucción tan indescifrable que no sabia como pararla. Cualquier solución que pareciera aceptable o útil era auto destructiva y todo aquello, su vida, su futuro y todo lo que la rodeaba, se desmoronaba poco a poco, dejándola cada vez mas vulnerable, cada vez mas débil.
jueves, 30 de enero de 2014
De un momento a otro
Y de un momento para otro, dejó de hablar…
No porque no quisiera o no tuviera nada que decir, si no porque estaba tan desbordada que sentía que si abría la boca en vez de palabras surgirían llantos y lagrimas.
jueves, 28 de noviembre de 2013
La crisis de 1808 y la guerra de la independencia
Era la noche del 31 de diciembre
de 1807 y se habían reunido en la plaza mayor de Madrid. Casi eran las 12
y por todas partes se oían risas y
gritos de jolgorio, los cuartos comenzaron y todo el mundo calló. Las campanadas
comenzaron. Una… dos… tres… cuatro… cinco… seis… siete… ocho… nueve… diez… once…
la doceava campanada se detuvo y su sonido quedó vibrando en el aire. Entonces el
cielo se abrió y un haz de luz cayó sobre la plaza, justo en el centro, sobre
la hoguera. Todo el mundo observaba boquiabierto la grieta del cielo, que se hacía
cada vez mayor. Un fuerte estruendo, como de cristales rotos, sonó y el cielo se
cuarteó. De pronto un extraño artefacto comenzó a bajar por la luz, era una
especie de bola de algún material opaco y se posó suavemente en el medio de la
hoguera. Las llamas lamian la superficie de la bola y entonces una compuerta se
abrió y gritos de dolor inundaron el silencio. Una silueta humana había salido
de la bola y se retorcía de dolor entre las llamas, seguida por otra sin mejor
suerte. Cuando al fin consiguieron salir de la hoguera rodaron por el suelo
hasta apagar las llamas que les quemaban y entonces se levantaron, ante la
vista atónita de los presentes, aun doloridos.
Ellos eran… ¡Francisco Franco y
Adolf Hitler conquistadores de tiempos! Pero el fuego les había dejado bastante
perjudicados y estuvieron seis meses en el hospital. Cuando se recuperaron
utilizaron sus poderes de convicción y su llegada inesperada para hacerse con
el poder y destruir cuanto estaba bien en aquella época. Esto se conocería en
las generaciones futuras como “La crisis de 1808”.
Pero un día el cielo se nubló en
plena hora de la siesta cogiendo a todos por sorpresa y millones de naves extraterrestres
llegaron para conquistar España, porque ya tenían muy visto EEUU. Hitler y Franco hicieron cuanto pudieron por detenerles, pero la tecnología de aquella época
no era suficiente para ello así que a los alienígenas conquistaron todo cuanto
había y se hicieron con el poder. Los nietos de los alienígenas que lucharon en
aquella batalla le contarían a sus propios nietos como sus tatarabuelos habían luchado
por su raza y llamarían a aquella batalla “La guerra de la Independencia” y se
creó un día universal llamado
Independence Day (porque en inglés era más cool).
martes, 19 de noviembre de 2013
Fobias
Abrió los ojos. Le costó un
momento asimilar lo que veía, el techo de su habitación, al igual que las
paredes, estaba negro y se movía, como si se tratara de un gran organismo vivo.
Sobre las mantas que le cubrían caían algunas de aquellas cosas negras que
reptaban, peludas, amorfas, viscosas…
Ok no, en realidad eran arañas. Y,
en realidad, solo había una, pequeñita, en una esquina… apenas se veía. Pero es
lo que tiene la aracnofobia, como todas las fobias distorsiona la realidad.
martes, 12 de noviembre de 2013
Corcel Rocín Caballo
Y se alzó, sobre su brillante
corcel de pelo en pecho, cantando a la luna canciones de destrucción, fuego y
muerte… y el rocín alzo sus fuertes patas delanteras y maulló suavemente
desencajando su gran mandíbula que cayó al suelo, brillando suavemente cual
luciérnaga, pero al instante titiló y se apagó. Pero el monte seguía iluminado
por la gran figura del caballo con la negra silueta del jinete sobre él,
sacudiendo las manos sobre su cabeza y chillando, con voz de indio, gritos de
guerra más bien poco amenazadores.
martes, 5 de noviembre de 2013
Lágrimas incomprendidas
A veces lloro sin saber el motivo...
Luego me miro al espejo y lo descubro...
Hay una pestaña en mi ojo
Luego me miro al espejo y lo descubro...
Hay una pestaña en mi ojo
miércoles, 30 de octubre de 2013
Nubes
Abrir los ojos… encontrar, al otro lado del cristal
un mar de nubes que es extiende hasta el horizonte. Su textura suave y
esponjosa, como de algodón de azúcar, te hace sonreír. Puedes notar las
turbulencias y el suave bamboleo el avión pero te da igual. La suave luz de la
mañana cruza las ventanas y baña tu cara con su escaso calor. Y, simplemente,
cierras los ojos y duermes…
martes, 15 de octubre de 2013
Vértigo
Recostada en la arena, con la
vista perdida en las estrellas, dejaba que sus oídos se inundasen del hermoso
sonido del mar. El ir y venir de las olas la relajaba, podía escuchar también
las risas y los chapoteos de sus amigos, que jugaban en el agua. Cerró los ojos
y se dejó mecer por la suave brisa. Sintió como, poco a poco, dejaba atrás su
cuerpo y se alzaba en la noche, con una nueva forma mucho más libre. Surcó el
cielo, observó a sus amigos haciéndose aguadillas y corriendo alegremente, también
vio a la gente que paseaba, las luces de los edificios y las farolas que cada
vez se iban haciendo más pequeñas, ya apenas podía ver su propio cuerpo tirado
en la arena. Y, de pronto, tuvo vértigo. La magia desapareció y ella empezó a
sentirse más pesada, era como si su cuerpo la poseyera una vez más. Comenzó a
caer. Primero lentamente, pero luego mas y mas rápido, y el suelo se fue
acercando a ella cada vez mas. Estaba tan cerca que ella cerró los ojos
deseando que aquello no fuera real, esperando que todo fuese un sueño.
Un fuerte golpe resonó por toda
la playa. Los adolescentes desearon sus juegos y volvieron la vista hacia el
foco de aquel ruido, el mismo lugar donde se encontraba su amiga, y corrieron
hacia allá. Lo que vieron les horrorizó. Donde había estado antes ella, ahora
solo había un enorme cráter, casi habrían podido jurar que en el fondo quedaba
la sombra de una forma humana, pero no había rastro de ella. Jamás se encontró
el cuerpo de la joven, se había esfumado. Como la espuma del mar.
martes, 8 de octubre de 2013
Desengaño
Un día, abrió los ojos y se dio cuenta de que la hierba no era tan
verde ni tan tupida, el cielo no era tan perfecto ni la brisa tan dulce como en
las historias, como ella lo había llegado a ver. Los arboles se rompían, las
flores se marchitaban y las hojas caían. El idílico cielo completamente
azul e los cuentos no le parecía tan
bello, el agua era turbia y, lo peor de todo… eran los humanos. No eran
perfectos, ni mucho menos, de pronto todo el mundo le pareció feo y
desagradable, los malos, quizás, no eran tan malos y los buenos no tan buenos.
No había bellas princesas ni príncipes ni tampoco aquellos apuestos malvados
que los sedujeran, todo eso pasaba únicamente en los cuentos. Incluso ella, que
aunque nunca se había visto como a una
princesa, si lo había hecho como aventurera o guerrera, se dio cuenta de que no
era intrépida ni fuerte, si no más bien débil y cobarde, como todos los demás.
martes, 1 de octubre de 2013
Erase una vez...
Erase una vez, en un tiempo muy
muy lejano, un dinosaurio. Este dinosaurio se llamaba Pepe y era el pequeño dinosaurio
más feliz de toda la tierra. Vivía con un montón de dinosaurios, que eran sus
amigos, y jugaba con ellos en el parque, se tiraban por los toboganes y se
columpiaban en las hamacas. Por las noches dormían todos juntos después de
hacer gigantescas orgías homosexuales en las que todo el pueblo dinosaurio
gozaba dando y recibiendo amor. Cada mañana salía con sus compañeros a buscar
comida pero cada día que pasaba era más consciente de que las bayas prehistóricas,
los helechos y las hojas no saciaban su hambre. Creció tanto que dejó abajo a
todos sus amigos, para hablar con ellos tenía que tumbarse en el suelo, las
madres de sus amigos empezaron a tenerle miedo y le dijeron a sus hijos que no
se acercasen a él. Poco a poco se fue quedando sin amigos, los pocos que aun le
hablaban lo hacían a escondidas y en público ni le miraban. El joven, aunque no
pequeño, Pepe se encontraba fatal, estaba muy deprimido y se fue a una roca
apartada donde lloró en silencio hasta quedarse dormido con la boca abierta. Un
pequeño amigo volador le vio dese lo alto y se acercó a él, como no veía otro
sitio donde aterrizar se posó suavemente en su boca. Pepe sintió un cosquilleo
en la lengua y cerró la boca de golpe
desgarrando y triturando a su pequeño amigo. Pepe se asusto mucho al oír el
grito ahogado de su amigo per entonces el sabor de la sangre y las vísceras inundo
sus pupilas cual orgasmo culinario. “¿A ver si voy a ser carnívoro?” se preguntó
Pepe pero aun seguía apenado por su amigo así que se levantó y fue hacia el pueblo para
disculparse con su familia. llamó a la puerta y esperó, el padre salió y, al
ver allí a Pepe con la boca y el pecho llenos de sangre y un ala de su hijo
encajada entre sus dientes , se quedó pálido, ni siquiera tuvo fuerzas para
llamar a alguien. Pepe interpretó su silencio como que le escuchaba y se agacho
para disculparse, pero entonces el olor de la carne llegó a sus fosas nasales. Instintivamente
abrió su gran boca llena de afilados dientes y le arrancó la cabeza junto con
medio cuerpo, dejando en el suelo las patas inferiores que se mantuvieron un
momento estáticas y luego cayeron al suelo con gran estruendo. Le supo tan rico
a pepe el padre de su amigo que se termino la parte que había dejado, se comió también
a su madre, que acudió corriendo al oír el golpe, y fue corriendo de casa en
casa devorando a todo el que se encontrara y, entonces, volvió a ser el
dinosaurio más feliz de la tierra.
| http://leniproduction.deviantart.com/art/Chibi-T-rex-217150037 |
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