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sábado, 22 de noviembre de 2014

De vuelta en la mazmorra

¿Alguna vez te quedaste dentro del coche mientras echaban gasolina? Seguramente nunca te paraste a escuchar el sonido del combustible entrando en el deposito pero es similar al latido de un corazón, terroríficamente similar para alguien a quien un sonido puede traerle mil recuerdos. Ser trasladado bruscamente por la mente nunca es bueno, no sabes donde vas a caer y te pierdes, andas erráticamente de recuerdo en recuerdo intentando salir a flote de nuevo pero cada recuerdo malo te lleva a uno peor y entras de vuelta en el bucle que creías haber abandonado y giras y giras sin control, de vuelta en la mazmorra.

miércoles, 12 de marzo de 2014

La libélula de Jonathan

Una preciosa libélula de fuertes colores chillones revoloteaba observando, desde el andén, los trenes llegar. Un enorme vagón lleno de luces y letreros luminosos pasó veloz frente a ella y, al fin, su tren llegó.
Por la ventana veía campos y ríos de chocolate, luces y letreros luminosos y un caleidoscópico cielo lleno de leones, todo se movía de un lado a otro sin lógica alguna, cambiaba de tamaño, de color, de forma… sin control y la libélula se agitaba nerviosa por llegar a su destino.
El tren se detuvo y ella salió y se adentró en la tienda, completamente a oscuras, las únicas luces eran miles de cuchillos fluorescentes que flotaban por todas partes, cada uno de un color y una forma absolutamente únicos.

La libélula quedó inmóvil en el aire, el silencio lo invadió todo. Parecía que la oscuridad se cerraba cada vez más, como si quisiera engullirlo todo. De pronto un suave y lejano zumbido apareció, rápidamente fue creciendo, se acercaba. Y millones de escarabajos de luminosos colores invadieron en cuestión de milésimas todo el lugar, llenándolo todo de ruido y luz, haciendo retroceder la oscuridad y el silencio de aquella extraña tienda.

martes, 15 de octubre de 2013

Vértigo

Recostada en la arena, con la vista perdida en las estrellas, dejaba que sus oídos se inundasen del hermoso sonido del mar. El ir y venir de las olas la relajaba, podía escuchar también las risas y los chapoteos de sus amigos, que jugaban en el agua. Cerró los ojos y se dejó mecer por la suave brisa. Sintió como, poco a poco, dejaba atrás su cuerpo y se alzaba en la noche, con una nueva forma mucho más libre. Surcó el cielo, observó a sus amigos haciéndose aguadillas y corriendo alegremente, también vio a la gente que paseaba, las luces de los edificios y las farolas que cada vez se iban haciendo más pequeñas, ya apenas podía ver su propio cuerpo tirado en la arena. Y, de pronto, tuvo vértigo. La magia desapareció y ella empezó a sentirse más pesada, era como si su cuerpo la poseyera una vez más. Comenzó a caer. Primero lentamente, pero luego mas y mas rápido, y el suelo se fue acercando a ella cada vez mas. Estaba tan cerca que ella cerró los ojos deseando que aquello no fuera real, esperando que todo fuese un sueño.


Un fuerte golpe resonó por toda la playa. Los adolescentes desearon sus juegos y volvieron la vista hacia el foco de aquel ruido, el mismo lugar donde se encontraba su amiga, y corrieron hacia allá. Lo que vieron les horrorizó. Donde había estado antes ella, ahora solo había un enorme cráter, casi habrían podido jurar que en el fondo quedaba la sombra de una forma humana, pero no había rastro de ella. Jamás se encontró el cuerpo de la joven, se había esfumado. Como la espuma del mar.

miércoles, 24 de julio de 2013

El viaje

La cera caliente cubría y se adhería a su piel… se enfriaba y solidificaba alrededor de sus dedos… aquella sensación le encantaba, el suave tacto de la cera le relajaba. Acercó a bong a su boca y aspiro profundamente, Pink Floyd sonaba y ella dejó salir lentamente el denso humo por su boca, formando una blanca nube frente a su cara. Dejó la bong en la mesita frente a ella y se recostó en el sofá, cerró suavemente los ojos mientras “Wish you were here” inundaba sus oídos y penetraba su mente, su respiración se acompasó a la música y ella sonreía totalmente extasiada. Cuando la música bajó, escucho al fondo a sus compañeros de piso e intentó centrarse de nuevo en la música. Tumbada en el sofá con los ojos cerrados y las manos jugueteando con su pelo, su mente comenzó a viajar, dejó su cuerpo abandonado en aquella habitación y voló de mundo en mundo, de universo en universo, sin cesar un instante recorrió tierras desconocidas, grandes selvas repletas de colores y formas desconocidas. Se notaba volar, surcaba los cielos de todos aquellos mundos y atravesaba las nubes subiendo y bajando desde las estrellas hasta las copas de los arboles, veía nuevas constelaciones, estrellas fugaces danzando de aquí para allá, extrañas aves la acompañaban en su viaje.

Su mente fue llamada de nuevo a su cuerpo, cuando llegó comenzó a percatarse de cada pequeño detalle de su cuerpo, sentía los músculos y los tendones, notaba la sangre corriendo por sus venas y el corazón latiendo, era más consciente que nunca del piercing de su nariz y del de su ombligo y, entonces, el ruido de la tormenta la sobresaltó y el hambre atacó, se levantó veloz y asaltó la nevera.

jueves, 18 de julio de 2013

Delirios de una noche de verano

El mar, en calma. Cuando el hombre viejo viaja en avión las aspas fluorescentes chocaban contra mí.

El mar, azul. El carrito volaba y el observador, serio, parpadeaba.

El mar, la espuma. La bruja se convirtió en pájaro. La casa bocabajo y, al fondo, azul.

Las risas descontroladas inundan mis oídos y mi mente. María estas en la parra. What?? El avión en el cielo gira y cae entre llamas.

El balcón se derrumba, los tornillos presionan mis sienes. La risa nerviosa se extiende…


La consciencia se pierde.

jueves, 6 de junio de 2013

Una Mirada

Una mirada, una sonrisa, un gesto. Que te hagan dudar de todos tus esquemas, que desbaraten todo aquello que tú tenias por seguro y pensar que lo darías todo por esa persona… que harías cualquier cosa que te pidiese sin pensarlo ni un instante. Y entones tener miedo… miedo de que ella no sienta lo mismo, miedo porque ella es un ángel y tú una simple humana sin ninguna habilidad especial, sin tan solo un rastro de belleza única y especial. Y te encuentras allí, en lo más profundo de tu mente, a solas con ella, e imaginas todos los escenarios posibles… desde los más cálidos, los más ardientes y fogosos, hasta los más fríos, despiadados y desastrosos.

Y, entonces, te das cuenta de que todo eso está solo en tu cabeza, que ninguno de esos escenarios se dará nunca… porque al fin y al cabo ella es una total desconocida, que el cruce de vuestros caminos ha sido totalmente accidental y hay muchas posibilidades de que no os volváis a ver jamás… pero, en tu mente, permanece el recuerdo de su belleza, de aquel gesto, aquella sonrisa, aquella mirada…


inspirada en una bella chica pelirroja cuyo nombre desconozco :D

miércoles, 8 de mayo de 2013

¿Qué hacer?


¿Qué puedes hacer cuando piensas que no sería tan malo ser atropellado? Cuando prácticamente deseas que una maceta caiga del cielo y te golpee la cabeza dejándote en el hospital por unos meses. Cuando sientes que no confías en nadie, que tu vida es una mierda y, sin embargo, cuando te paras a pensar, nada es realmente tan malo y entonces te odias por odiar tu vida, te odias por odiar tu cuerpo, te odias por qué eres la única persona a quien puedes culpar. Y eso solo lo empeora. Cuando la mínima acción te hunde y además nadie más te comprende. ¿Qué hacer cuando sientes que todo está perdido?

jueves, 31 de enero de 2013

Dedicado a mi actual profesor de física y química :D


Era exasperante, nadie lo soportaba. Sentados educadamente en sus sitios, cada uno de los alumnos imaginaba miles de acabar con aquello, algunos fantaseaban con levantarse y salir del aula, otros se regocijaban imaginando todas las muertes, posibles e imposibles, para el profesor. Veían en sus mentes la cabeza del viejo volar por los aires tras ser separada limpiamente o su cuerpo sin vida caer tras recibir un escopetazo en la cara. Incluso algunos soñaban despiertos con alguna intervención extraterrestre que libraran a la humanidad de aquel insoportable hombre. Pero al final, como siempre, nadie hacía nada, la clase terminaba sin incidentes y, cuando el profesor salía por la puerta, todos respiraban aliviados, aunque decepcionados por no poder llevar a cabo sus fantasías.


lo que puede llegar a degenerar una clase de física con este hombre es increíble...